Blogia
PerrO ApestosO

ETAPAS

SOMOS PARTE DE UN SENTIDO ILIMITADO

SOMOS PARTE DE UN SENTIDO ILIMITADO CAER...
En ese momento éramos la ardiente y perpetua línea de la reencarnación del pecado, las olas del mar inquieto nos pedían paz en el infierno que nos empujaba a abrir nuestros corazones, a vivir eternamente ese momento, agitabas las venas del alma perdida de aquella noche, y el filo de la vida me atormentaba aún más de lo que solía hacer. Soñaba con perderme en esa oscuridad que tenías para mí, y sin embargo, ahí estábamos logrando nuestro terror y odiando nuestro amor. Pensabas que en ese fragmento sentiríamos toda la vida y dolor del mundo, tal vez yo sólo anhelaba arrancar ese pesar transcurrido de rosas entre fango. Observaba lo que pensabas y pensaba lo que contemplabas, era eso el triste castigo del máximo exponente de la opresión, era aquello por lo que durante siglos nos detuvo.

Perdidos encontrábamos la respuesta de la idea traducida en ríos de sangre color arena. Ya no existía el por qué ni la razón, nunca existió, era el espejismo marcado en las sienes del generoso yo.

Continuaba ese filo del placer, lento era el desliz que el cielo nos permitía acariciar. Nada había ya que desear corría en mí la sensación del termino oportuno de una lucha que encontrábamos perdida entre la luz. Y mientras el sol dormía llorábamos de consuelo. Extasiados éramos una bestia que tiernamente cantaba de terror, los ángeles gritaban de amor, y nosotros entregándonos a ese universo individual de muerte, caíamos callados explotados en uno. Lento era el vuelo del espíritu de ilusiones reflejadas en húmedas transformaciones de la reencarnación del pecado.